El robot comunista de los valencianos ZOO, en primicia para 'Público'

Estrenamos en exclusiva el nuevo videoclip de los de Gandia. Esta vez nos cuentan la llegada de un lúcido visitante del planeta rojo que, ante la aberrante realidad terrícola, decide poner pies (y cohete) en polvorosa.

A modo de ficción distópica, ZOO presentan en primicia para Público un nuevo single íntegramente en castellano titulado Robot, en el que nos cuentan la llegada a la Tierra de un robot en misión de espionaje desde el planeta Marte, el planeta rojo por antonomasia. Cual Leonid —el personaje al que el escritor ruso Bogdánov describía en Estrella Roja, donde el terrícola viaja en secreto a Marte para aprender los mecanismos socialistas marcianos—, el nuevo Robot de ZOO se presenta en la Tierra en misión de reconocimiento. Hoz en mano y… ¡spoiler!: ante la aberrante realidad terrícola, el aplicado y atento robot pone pies (y cohete) en polvorosa para volver al planeta rojo, no sin antes dejar un mensaje que logramos descifrar:

Yo solo ser un robot, fail en misión de espionaje;
hermano humano, no es nada personal…
ya volveremos cuando solo quede el mar

La canción viene acompañada de un videoclip que combina el stop-motion (con el muñeco que da vida al robot) con el cut-out digital. Todo un imaginario y unas combinaciones de colores que beben directamente de la cartelería soviética y el cine clásico de ciencia-ficción. El videoclip ha sido realizado por los valencianos Canino Animation.

 Con Robot, la banda valenciana ZOO da dos vueltas de tuerca a su aclamado y popular estilo e imaginario: a nivel musical, el grupo se aleja de sus habituales ritmos digitales mediterráneos para navegar con rumbo certero por latitudes próximas al pop electrónico. Para los estribillos se han ayudado de la cantante murciana Road Ramos. Respecto a las líricas, esta vez íntegramente en castellano, la banda huye deliberadamente del realismo y la cotidianidad usuales en su crítica social, y se sumerge en la ficción distópica. No hace falta leer entre líneas para adivinar que, a pesar del cambio en la formas, ZOO no pierden un ápice de su capacidad a la hora de retratar nuestro tiempo.

La banda valenciana abre así su 2018 a lomos de un robot que es "un poeta, de sentido común no común entre idiotas, cero autómata, no marioneta, de tender lazos, puentes y amar de algún rojo planeta", con el que a su vez tratan de "comprender el caos terrenal" y se preguntan si "es normal la vida sin vida" en un "mundo que ahora es de reyes y flojos, amos del chantaje que a golpe de fajo, de rifle y amor por el lujo, no dejan un sitio esperanzador".

El Robot de ZOO nos deja con media sonrisa y un punto de amargura en la conciencia, sabedoras que la banda ha sabido jugar con nosotras pero que el cuento que nos cantan no es ningún juego: ¿seremos capaces de reaccionar antes del caos final y, sin dejar de danzar, no acabar deseando el regreso de un robot y una hoz que ya nunca volverán?